Con Coello y Galán garantizados, el seleccionador enfrenta la difícil tarea de completar la delegación de un Mundial donde la tercera pareja podría ser decisiva frente a…
Imagen: Padel Mundial — PadelHD News
España llega como una de las grandes favoritas al Mundial de Pádel 2024 que se disputará en Doha del 2 al 7 de noviembre en el Khalifa International Tennis & Squash Complex. El dilema que enfrenta el seleccionador es de los que generan insomnio: elegir apenas ocho jugadores de una generación que rebosa talento en todas partes.
La convocatoria oficial aún no se conoce, así que el panorama sigue abierto. Dicho esto, hay nombres que cuentan con más boletos que otros para meterse en la delegación española.
Los que parten al frenteArturo Coello, número uno mundial, y Alejandro Galán, en estado de forma excepcional, encabezan cualquier lista. Juan Lebrón aporta experiencia mundialista de sobra, mientras que Paquito Navarro figura como el líder veterano del grupo. Mike Yanguas completa este primer lote de cinco nombres que aparecen en prácticamente todos los pronósticos.
Técnicamente ninguno tiene la plaza asegurada —la última palabra es del seleccionador—, pero sería una sorpresa de las grandes si alguno se quedara afuera.
Las tres plazas que generan debateQuedan tres puestos por repartir y ahí empieza el verdadero rompecabezas. Jon Sanz, Coki Nieto, Momo González y Álex Ruiz suenan con cierta frecuencia, mientras que Javi Garrido llega con experiencia de Mundiales previos.
Los perfiles más jóvenes que abren la discusión incluyen a Fran Guerrero, Javi Leal y Edu Alonso. Son prácticamente una docena de candidatos de nivel para ocupar tres asientos, y la definición dependerá del criterio del seleccionador y el rendimiento en las próximas semanas.
Armar parejas es el segundo actoConvocar a los ocho es apenas la mitad del trabajo. Lo complicado viene cuando hay que armarlas en duplas. Galán compite habitualmente con el argentino Federico Chingotto, mientras que Coello hace pareja con Agustín Tapia, también de Argentina. En el Mundial, el criterio de nacionalidad obliga a recomponer.
La idea que más rueda en los círculos cercanos es juntar a Galán y Coello. Nunca fueron pareja oficial en el circuito, pero sí compartieron equipo en convocatorias anteriores. Unir a dos de los mejores del mundo bajo la bandera española resulta tentador.
De ahí en más, las combinaciones se multiplican: Lebrón podría moverse hacia la derecha buscando un zurdo como compañero, Paquito actuaría de ancla con alguno de los jóvenes, y nombres como Yanguas o Jon Sanz encajarían en una segunda o tercera dupla con garra defensiva.
Por qué la tercera pareja decide todoEn el formato de selecciones, cada eliminatoria se define al mejor de tres partidos. Las dos primeras parejas de España y de sus grandes rivales —comenzando por Argentina— suelen estar muy parejas. Por eso el tercer punto, que enfrenta a las duplas teóricamente más débiles, acostumbra a dirimir la llave.
Esto transforma la elección de los últimos puestos en algo más crítico de lo que parece en la superficie. No se trata simplemente de convocar a los mejores individuales, sino de construir una tercera pareja capaz de ganar ese partido decisivo. Ahí, más que en los nombres estelares de arriba, puede alojarse la diferencia entre levantar la copa o quedarse a las puertas.
España tiene el talento en cantidad y calidad. Ahora le toca al seleccionador hacer encajar las piezas. A la vista de lo que hay disponible, hasta una elección considerada errónea resultaría difícil de criticar.